LIBRES DEL TEMOR

Jehová te oiga en el día de conflicto;
El nombre del Dios de Jacob te defienda.

Salmo 20:1

2 Timoteo 1:7 “No nos ha dado Dios espíritu de temor, sino de poder, amor y dominio propio”
El tímido es cobarde.
Reino es la vida abundante. Necesitamos ser empoderados por el espíritu de Dios para poder enfrentar los temores, la cobardía.

Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

Cuando Dios nos empodera, es porque estamos respaldados por una palabra que nos bendijo, nos da conocimiento. La palabra nos empodera a través del conocimiento. Tú no puedes tener lo que no conoces. No puedes tomar un destino sin saber a dónde vas.
Si no nos llega la unción nos quedamos en las señales pero no tenemos la sustancia. En el desierto se requieren señales.

Si Dios nos trajo nadie nos corre.

Jeremías 29:4 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia”

Tú crees que tú viniste, que nadie te trajo. Tú fuiste deportado de tu tierra la que naciste a la tierra que ahora vives.

Versos 5-8 “Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz. No temas, echa raíces, sé libre de todo espíritu de temor.

Tu crecimiento se detiene por el temor.

Todas las limitaciones que enfrentamos están en nuestra manera de pensar porque Dios nos capacitó para enfrentar los desafíos de la vida. Pero el miedo nos hace esclavos de nuestras propias limitaciones.
No le tengas miedo al diablo.
Las personas no salen adelante porque viven en la pasión de sus temores.

El temor mata.

Job 3:24-26 “Pues antes que mi pan viene mi suspiro, y mis gemidos corren como aguas. Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía. No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado; no obstante, me vino turbación”.

Tú no le puedes dar lugar al temor.

El cántaro representa tu naturaleza humana con tus temores y hay que romperlo para que salga la luz que hay en ti.

Las trompetas hablan de la anunciación de la palabra que te empodera.
Si tiene que alumbrar te tienes que consumir.

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