LA VIDA DE JOB

Job 1:1
Perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

En Job había:

1. Integridad

La integridad y el carácter van de la mano. Viene de integritis, de la raíz griega entero.

Es una persona en que no hay doblez, dice lo mismo a las otras personas. Sabe que el principio de la sabiduría es el temor al Señor, porque cuida su corazón. Si renuevas tu mente y
te llenas de la verdad de Dios serás una persona entera, no vas a ser una persona
de doble ánimo. Romanos 8 declara que nosotros somos llamados a tener la imagen de Cristo.

Una persona íntegra es la misma en privado y en público. Mateo 5:8 El que con integridad juzga y hay en él benignidad, tiene un corazón limpio, puro. Actúa con mansedumbre y se mantiene en oración.

Integridad de carácter es restaurar al caído. Romanos 12. Cuando estás ubicado en tu identidad no te sentirás menos o más que los demás.

Restaurar es llevar al lugar del que fue quitado.

La formación de un carácter implica el quebrantamiento de lo que ahora somos. Integridad es la base del carácter.

2. Prosperidad

Se produce cuando hay un carácter integro. No es dinero, es familia, hijos sanos, hijas hermosas niños que adoran a Dios, que se proyectan en esta sociedad para decirle no a los principios equivocados. 2 Corintios 10:4-5

Job representa una figura apostólica que establece el renio, con valores y principios. Job tenía abundancia en todo sentido y era personaje de renombre.

La abundancia económica está vinculada al trabajo duro y la buena administración.

2 Reyes 4. Hay personas que son integras de carácter, pero no aprenden a administrar, no se conectan al carácter de integridad con Dios. La prosperidad produce abundancia. La abundancia depende de la vida personal que tú tienes.

Siempre va a haber acusación. El diablo no tiene derecho a acusarte, ni a tocarte porque ya Cristo lo venció en la cruz del calvario. Antes acusaba porque no había sido derrotado pero ahora
ya fue derrotado. No le demos al diablo más importancia de la que tiene.

Nuestro dinero y posesiones deben de estar protegido por Dios y esto se hace honrando los principios de generosidad que dice su palabra. Necesitamos la protección de Dios. Malaquías 3:10 Ya no es igual que antes de la cruz.

Juan 10:10 Los que roban y destruyen son los pastores y maestros que no enseñan bien la palabra de Dios.

La abundancia de Cristo viene por el conocimiento. Efesios 1:17.

El conocimiento absoluto de lo profundo de Dios. 1 Corintios 2:9.

Job ilustra la vida de los hombres que Dios bendice.

3. Santidad

Job tenía a sus hijos que se reunían a festejar, y se ocupaba de poder ofrecer un sacrificio por sus hijos. Ofreció holocausto por sus hijos. Pongamos semillas del temor de Dios en el corazón de nuestros hijos para que tengan un buen fundamento.

Somos responsables de transmitirles la fe a nuestros hijos, pero ellos son responsables de sus propios pecados. Podemos predicarles del pecado a nuestros hijos, pero no podemos salvarlos.

La santidad produce un elemento que se llama seguridad. Tú provocas lo que Dios va a hacer para protegerte.

  • La seguridad puede ser humana, es decir, la que nosotros producimos y está basada en angustias, temor. Te lleva a temer.
  • La seguridad divina, es la que experimentó Job por medio del cerco que Dios le había hecho. Job no veía el cerco, pero como vivía en santidad, integridad y prosperidad sabía que estaba protegido.
  • A nosotros no nos puede pasar lo que a Job porque:

    1. Job no tenía abogado. Nosotros tenemos al intercesor Jesús, 1 Juan 2:1

    2. Job no tenía la sangre de Cristo.

    3. Job no tenía al Espíritu Santo.

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