ENTRENANDO DISCÍPULOS

Eclesiastés 10:10
Si nosotros queremos hacer cosas grandes para Dios tenemos que entender este principio: es la habilidad, no la actividad, la clave de la efectividad para cualquier cosa.

Logro por objetivos: Lo que ahora te tardas cinco horas para hacer algo, lo vas a hacer en menos tiempo posible. Dios no quiere que tú trabajes ocho horas y te den un salario de
esclavo. Él quiere que en el menor tiempo posible hagas lo que harías en ocho horas. Eso se llama habilidad.

Si mi hacha, que representa mi habilidad, pierde filo (conexión con el Espíritu Santo) voy a llevar más tiempo porque lo haré en la carne, enojado, de mala manera, lo haré porque hay que hacerlo, pero las cosas en el reino se deben hacer con gratitud. Nosotros servimos al Rey de Reyes. No podemos pagar la salvación con servicio, pero sí podemos hacer las cosas con el mayor gozo y alegría para Dios.

1. Estoy convencido que ese es el lugar que Dios tiene para mí.

Donde Dios me ha asignado, es para que yo pueda glorificar su nombre; ya no nos concentramos en nuestros propios deseos, sino agradamos a Dios.

2. Sabiduría.

Es la experiencia que te da el saber usar el hacha correctamente.

3. Poder

Su poder se manifiesta en nosotros.

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