CONQUISTA

Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.

Josué 1:1-2

El nombre Josué significa perpetuidad.

Verso 3 “Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie”. La promesa no era solamente para Josué, sino para todo el pueblo.

Verso 4 “Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio”. Lo que Dios dice lo cumple.
Dios determina lo que es nuestro, pero nosotros lo tenemos que conquistar.

Verso 5 “Nadie te podrá hacer frente”. Piensa en las batallas que has vivido. Cuando ha habido pérdida, ésta tiene que convertirse en una ganancia. Aquello que aparentemente se perdió se convertirá en una gran manifestación del poder de Dios. Debemos tener paciencia y avanzar en medio de las tormentas de la vida.

Moisés tuvo el respaldo de Dios, fue el instrumento que Dios utilizó para hacer grandes milagros, fue un hombre valiente, fue un profeta y todo lo que Dios le dio a Moisés, se lo pasó a Josué = Impartimos lo que recibimos. La generación que viene detrás de nosotros hará más que esta generación y será mucho más grande que la nuestra.

Verso 5 “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé”. En este verso podemos ver que:

1. Dios te va a acompañar.
2. Dios va a estar contigo.
3. Dios no te va a desamparar.

Cuando el hombre te desampare y te abandone, entonces yo te mostraré que caminaré contigo, que estaré contigo. La seguridad no está en nuestra inteligencia, ni en nuestras habilidades. La fortaleza está en Dios.

PARA CONQUISTAR:

Verso 6 “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos”.

Ser esforzado
Significa usar todas tus capacidades a tu máximo potencial, enfocadas para alcanzar la conquista de aquello a lo que Dios te ha llamado. Dios no hace las cosas a causa de las preferencias del hombre. Dios respalda a los que tiene fe. El denominador es FE. Fe no es venir a cantar, no es ser ujier, no es trabajar en la célula, sino poner el fundamento de mi vida y mi esfuerzo en lo que Dios dice, no en lo que yo pienso o veo.

Si Dios lo dice, lo puedo hacer. Si Dios lo da, lo puedo tener.
Enfoca lo mejor de tus habilidades para conquistar lo que Dios te prometió.

Ser valiente.
Es sobrepasar las adversidades de la vida. Necesitamos esfuerzo para emprender algo, pero valentía para sostenernos.
La fuerza de valentía es la fe, es creer que lo que estás haciendo tiene el fundamento de fe. Pero la fuerza de la valentía es la esperanza que aunque vengan tormentas serás como la palmera que en medio de toda circunstancia echa raíces.

El valiente se afirma en sus creencias en el momento de la tormenta, cree en sí mismo, no deja las cosas a medias, se levanta, es como aquel hombre plantado junto a corrientes de agua y todo lo que hace prospera y todo lo que hace le sale bien.

¿Cuál es la base del esfuerzo y la valentía? “Porque tu conquistarás”

El valiente tiene el botín y lo repartirá.
Después de haber ido a la batalla tienes derecho a tomar y llevarte el botín.

1 Samuel 30:3-4 “Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar”

Cuando sientas que todo se termina, desplómate sobre tus rodillas y llora ante Dios hasta que se te acaben las fuerzas.

Algún día los mismos a los que has servido, o se componen o se te voltean.
Hubo quienes cuando empezaban a perder lo que amaban en vez de volverse a Dios, acordaron matar a David.

¡Que tus cosechas se multipliquen para bendecir a otros!
¡Que no pelees solo para recuperar lo tuyo y Dios te multiplicará lo tuyo, pues de esa manera enriqueces al pueblo de Dios!

This entry was posted in Estudios Semanales. Bookmark the permalink.